viernes, 22 de febrero de 2013

MÉTODO PARA ESTUDIAR LA BIBLIA CON PROVECHO:


La Biblia es una literatura o una expresión de arte inspirada por el Espíritu de Dios. ¿Cuál es el método básico por el que podemos estudiar la Biblia y extraer las riquezas de las verdades de Dios que ella se encierran?


LA NECESIDAD DEL ESTUDIO BÍBLICO CON FRUTO

El estudio bíblico en la iglesia cristiana de hoy está afectado por lo menos por tres fuentes de dificultades. NUESTRO ESTUDIO BÍBLICO CASI SIEMPRE ES POR FRAGMENTOS. Estudiamos la Biblia por pedazos, como sacándole astillas, casi sin captar la idea del todo. Esto se debe a la falta de un método ó sistema de estudiar la Biblia. Como se indicó en la primera parte de nuestro discipulado, la Biblia es una unidad tal, que no se puede quebrar sin causar gran daño. Sin embargo, esto es lo que muy a menudo se hace, porque nuestro estudio bíblico se lleva a cabo sin un método ni un propósito.


UNA SEGUNDA FUENTE DE DIFICULTAD PARA EL ESTUDIO BÍBLICO EN LA IGLESIA DE HOY ES QUE DEPENDEMOS DEMASIADO DE LOS LIBROS DE CONSULTA Y DE LA DIRECCIÓN DE OTROS

Muy a menudo el pueblo de Dios es alimentado “con cuchara” por pastores y maestros con libros acerca de la Biblia y en cierto modo nunca nos encontramos cara a cara con la Biblia misma. Ese tipo de estudio bíblico es indirecto, impersonal y mecánico. ¿Por qué otra persona tiene que pensar por nosotros? Muy a menudo nos contentamos con aprender acerca de la Biblia y con la opinión de otros acerca de la Biblia, pero no descubrimos el mensaje bíblico dirigido por el Espíritu de Dios para nosotros.


UNA TERCERA FUENTE DE PROBLEMAS EN EL ESTUDIO DE LA BIBLIA ES QUE MUY A MENUDO NUESTRA ACTITUD ES INCORRECTA.

La Biblia no necesita defensa, lo que más bien necesita es libertad para hacerla llegar a la vida de las personas. El asunto debiera ser no cuánto conocimiento de la Biblia poseo, sino más bien, cuánto de mi vida posee el Señor por la aplicación de las enseñanzas bíblicas. El remedio para la enfermedad, pues, es que el estudiante de la Biblia, es decir todo cristiano, sea un PARTICIPANTE y no meramente un OBSERVADOR. El gozo de descubrir por uno mismo a través del esfuerzo realizado produce una experiencia dentro de nosotros que toca la misma fibra del alma, porque satisface una de las necesidades básicas de la vida de una persona: la necesidad de lograr, crear y expresarse en forma concreta.


UN ACERCAMIENTO CON UN MÉTODO AL ESTUDIO DE LA BIBLIA

Generalmente hablando, la Biblia se usa de tres maneras distintas: para la lectura, para la meditación devocional y para el estudio. En la PRIMERA FORMA se lee una porción sin un propósito específico excepto el de obtener más conocimiento acerca de la Biblia. La lectura en este sentido puede conceptuarse como observación general.

En la SEGUNDA FORMA, la de meditación devocional, se lee una porción de la Biblia con más detenimiento, con el propósito especial de recibir fortaleza y bendición espiritual. Este proceso entra mayormente en la aplicación. En la TERCERA FORMA, la del estudio bíblico, se va más allá de la observación y aplicación general. Se desea entender el significado fundamental de lo que uno lee, así es que se analizan las ideas, se estudian las palabras, y sus relaciones, y se interpreta y se asocia lo que uno observa.

En este estudio abarcamos los tres tipos, pero con énfasis en la TERCERA FORMA. Para el estudio con fruto de la Biblia, es nuestra firme opinión de que debemos utilizar una forma con un método. Esto significa que mientras estudias tu lección bíblica sigues un patrón ordenado y lógico. En otras palabras, el estudiante sigue ciertos pasos y en cierto orden.

El enfoque de este método no está limitado al estudio bíblico solamente. El campesino sigue pasos con un metódo cuando siembra su cosecha. El mecánico sigue pasos con un metódo al arreglar el motor de un automóvil. El cocinero sigue un orden específico en la preparación de la masa para el pan o la pasta para el pastel. La secretaría, el médico, el químico y el hombre de negocios todos emplean un método en su trabajo.

Todos saben que la mecánica del proceso ayudará mucho en el éxito del producto. Si como estudiante de la Biblia desarrollas un procedimiento ordenado y lógico en tu estudio, lograrás más discernimiento y recibirás mayor satisfacción que si procedes al azar. Hay dos tipos de estudio bíblico metódico. Estudio bíblico DEDUCTIVO (que deduce), es el proceso mediante el cual se comienza por generalizar y se usa la Biblia para respaldar las ideas. Por ejemplo, en la Iglesia Cátolica el estudio del catecismo es generalmente deductivo. Estudias la declaración y entonces notas las referencias bíblicas que la respaldan. En el estudio bíblico INDUCTIVO (que investiga) estudias primero los pasajes bíblicos y después haces las generalizaciones. Cómo por ejemplo, comienza con la pregunta: “¿qué debo creer en relación con la cena del Señor?” Después estudia tantas referencias bíblicas como te sea posible antes de sacar conclusiones. El estudio bíblico metódico es inductivo en su forma de abordarlo, pero no excluye el estudio deductivo.

Si deseas desarrollar un sistema con un patrón para el estudio de la Biblia, hay pasos que debes seguir y en general es mejor que los tomes en orden.

Cada pasaje de la Biblia que se estudia, sea grande o pequeño, sea un versículo o un libro entero, se debe estudiar con estas preguntas en mente:
  • ¿Qué es lo que se encuentra aquí? (El proceso de observarlo.)
  • ¿Qué significado tiene? (El proceso de interpretarlo.)
  • ¿Qué significa para mí? (El proceso de aplicarlo.)
Primer paso. -Observa exactamente lo que el autor bíblico escribió. Este es el paso más importante en el estudio de la Biblia y debe ir primero. Cuanto más cuidadoso seas en tu observación mayor será el significado de tu interpretación y aplicación. Una parte muy importante del proceso es resumir lo que  observas.

Segundo paso. -Interpreta objetiva y concisamente lo que el autor bíblico escribió. Debes tratar de determinar lo que el autor realmente quiso decir por sus palabras cuando las escribió. ¿Qué estaba viendo, sintiendo y pensando, y qué experiencia había tenido que le hizo escribir lo que escribió guiado por el Espíritu Santo? Otra vez, el resumen jugará un papel importante al averiguar el significado de un pasaje.

Tercer paso. -Aplica el mensaje revelado. En el proceso de la aplicación, la evaluación del mensaje del autor vendrá después que tengas un claro concepto de lo que el autor escribió (la observación) y de lo que quiso decir en lo que escribió (la interpretación). Con la evaluación viene la aplicación de la verdad en el momento en que lleva a cabo su obra el Espíritu Santo.

El hecho de estar colocada la aplicación en último lugar no significa que tenga menos importancia que los dos pasos anteriores. Más bien, indica una relación porque a menudo tenemos la tentación de aplicar antes de haber realmente observado todo lo que contiene el pasaje.


EL PROCESO DE OBSERVACIÓN

“Comienza por observar.” Este es el primer paso en el estudio bíblico con fruto. Observamos a fin de saturar completamente del contenido del pasaje.

Debemos observar. Observar significa: el acto, el poder y el hábito de ver y notar; observar con detenimiento; prestarle completa atención a lo que uno ve. La observación requiere concentración. Esto es difícil para muchos de nosotros.

En parte debemos aprender a repetir la lectura. Esto significa que debemos leer de nuevo el pasaje con profunda concentración. Debemos adquirir la capacidad de leer un pasaje bíblico en particular como si lo estuviéramos leyendo por primera vez. Debemos leerlo como si fuera una carta de amor.

Las siguientes frases descritas nos estimularán a que aprendamos a concentramos para leer. Lee la Biblia:
  • Atentamente.
  • Repetidamente.
  • Pacientemente. (No te des por vencido).
  • Selectivamente. (Nota los rasgos sobresalientes).
  • Devocionalmente. (Haz la palabra de Dios objeto de tu oración).
  • Imaginativamente. (Siéntate a los pies de Pablo. ¿Hay una tormenta? Siéntela. ¿Hay un olor? Percíbelo)
  • Reflexivamente. (No debes leerla apurado a fin de que llene todos los vacíos de tu mente y tu corazón).
  • Expresamente. (Mantén la mira en el objetivo del escritor).
  • Escrutadoramente. (Lee para recibir y retener).
  • Minuciosamente. (Lee cualquier pasaje en particular a la luz del todo y recuerda que el todo es mayor que las partes).
  • Interpretativamente. (interpretando con detenimiento)
Las siguientes sugerencias prácticas nos ayudarán a aumentar nuestras capacidades de observación. ¿Qué es lo que se encuentra en el pasaje?

1. Primero, lee el pasaje normalmente, tratando de ver los posibles temas principales que se unen en el pasaje.
2. Segundo, trata de captar las circunstancias en el cual se desarrolla el pasaje y dedícale más tiempo si te parece que está relacionado con él en forma de que tenga valor o que sea importante.
3. Tercero, vuelve a leerlo con cuidado por lo menos, en una traducción distinta, si es posible. Anota las diferencias importantes.
4. Cuarto, trata de penetrar en el pasaje, anota los puntos en los que se dan las principales divisiones de pensamiento, y observa el plan general o el desarrollo del asunto en que se trata. Te recomendamos para ello una edición de la Biblia dividida en párrafos como la Reina Valera 1960 con referencias. Un buen sistema es que trates de hallar un título para cada párrafo.
5. Quinto, comprueba tu capacidad de observación haciéndote algunas preguntas básicas relativas a los hechos:
  • ¿Quiénes son los personajes que aparecen?
  • ¿Qué referencias hay a las personas de la Trinidad?
  • ¿Qué títulos o nombres se usan? Describiendo el verdadero significado de los nombres usados para describir a Dios y que puede ser muy significativo para entender las relaciones Dios-hombre en ese texto particular.
  • ¿Qué nos muestran las acciones en cuanto a la manera de ser de Dios?
  • ¿Qué adjetivos y frases de descripción hay?
  • ¿Qué impresiones se podrían sacar usando sólo esta porción de la Biblia?
  • ¿Son el carácter y la personalidad del autor bíblico importantes para este pasaje de la Escritura?
  • ¿Qué se puede deducir del pasaje en cuanto a él autor bíblico?
  • ¿Se mencionan “seres sobrenaturales”?
  • ¿Cómo se describen?
  • ¿Quiénes son los principales “actores humanos”?
  • ¿Qué se puede deducir de las acciónes y del estado con que se los describe?
  • ¿Cuál es el significado literal de sus nombres (si son importantes)?
  • ¿Hay relaciones familiares implicadas?
  • ¿Aparece claro el antecedente de cada nombre bíblico?
  • ¿Qué sucede? Los verbos son las claves de la acción ocurrida en el pasaje; -puede ser útil hacer una lista de ellos.
  • ¿Hay alguna repetición u orden de significado?
  • ¿Qué mandatos se dan? ¿Quién los da? ¿A quién?
  • ¿Qué promesas se hacen? ¿Quién las hace? ¿A quiénes? 
  • ¿Hay condiciones establecidas o que signifiquen algo, sea en el texto o en el contexto?
  • ¿Puedes identificar las costumbres locales que se mencionan?
  • ¿Dónde ocurren los sucesos? ¿Los puedes ubicar en un mapa? 
  • ¿Qué distancia hay de un lugar a otro? ¿Cuánto tiempo hubiera tomado viajar de un lugar a otro en esos tiempos?
  • ¿Son esos lugares importantes o famosos por haber ocurrido en ellos otros hechos? Podrías usar un atlas bíblico si tienes tiempo y marcar los lugares que parecen importantes.
  • ¿Cuándo ocurren los hechos?
  • ¿Qué puedes concluir en general de la mención de gobernantes, edad de los personajes, espacios de tiempo, genealogías, etc.? (Ten en cuenta que la adecuada comprensión de las diferencias culturales puede dar origen a notables diferencias en el entendimiento de estos conceptos propios de un tiempo).
  • ¿Qué indicios se dan en cuanto a las circunstancias históricas, a la situación nacional presente, etc.? Ve si la estación del año es importante y por ello se menciona. Ciertos factores como el tiempo transcurrido desde las crisis espirituales de los individuos, pueden ser importantes.
  • ¿Por qué suceden los hechos? A menudo esta pregunta exige una interpretación, pero a estas alturas se deben tener en cuenta con cuidado todas las razones que el texto sugiera.
  • ¿Es la explicación clara y suficiente?
  • ¿Cómo ocurren los hechos? ¿Se describe algún proceso?
  • ¿Cuáles son las fases? ¿Cuáles son los efectos? A) Haz un esquema con un título breve o frase que resuma cada unidad principal de pensamiento. Las claves de la estructura del pensamiento se encuentran en: El enlace entre pensamientos; nota el uso de palabras tales como: yperoporquepor tantosin embargotodavía… B) Contraste de ideas, frases o personas, ya sea que se indiquen o que vayan implicados. En este punto sería bueno revisar los capítulos discútidos en el estudio anterior “La base estructural de la Biblia” y “Las leyes de composición de la Biblia” y tratar de incorporar el material en el procedimiento para “observar un pasaje”.
Redacta en una frase sencilla y breve lo que parezca ser el fin principal del autor. La frase puede parecer algo trillada o común, pero ¿es común en la práctica o sólo en teoría? ¿Son realmente apreciadas las verdaderas profundidades e implicaciones de la verdad que el texto expone? ¡Cuidado con hacer indebido hincapié en ciertos puntos menores y descuidar lo más importante de la ley; la justicia, la misericordia y la fe”! (San Mateo 23:23)

Algunas sugerencias específicas son: 
  • En este proceso de observar, al tratar de sacar los hechos, la clave del trabajo efectivo es seleccionando algunos por lo que vemos. No se puede tener una seguridad absoluta en cuanto a qué puede resultar en algo importante. Pero normalmente no tendrás tiempo para hallar todos y cada uno de los hechos de cada pasaje. De ahí que debas crear tus propias opiniones en cuanto a las cuestiones que pueden ser más importantes y buscar las respuestas a las mismas. En este proceso, puedes usar cualquiera ayuda que consideres útil; pero no es prudente depender tanto de lo que los demás hayan dicho acerca de ese pasaje que resulte que tus propias observaciones ya sean de una segunda mano.
  • Anota los problemas a medida que surjan. Algunos se resolverán a medida que el texto se te vaya aclarando; para resolver otros necesitarás la ayuda de material de consulta. Algunos quizá debas dejarlos de lado y considerarlos con toda honradez como “problemas no resueltos”. Ningún cristiano debe temer nada de encarar con espíritu de oración tales asuntos. Dios puede iluminar, pero no está obligado a suministrarnos información con el solo fin de satisfacer nuestra vana curiosidad.
El estudio bíblico con método también exige que el lápiz del estudiante esté tan activo como sus procesos mentales. La observación debes anotarla en el papel a fin de reforzar las ideas y establecer puntos específicos que más tarde puedas estudiar y sacar de ellos algo general y una conclusion. En relación con esto el uso de una representación gráfica es de vital importancia para llevar a cabo los buenos métodos del estudio bíblico.

El valor de las representaciones gráficas se nota en lo siguiente: el diagrama aumenta la efectividad de nuestro estudio porque nos permite manejar el material en forma ordenada; nos ayuda a conservar lo que descubrimos; provee el conjunto de circunstancias y el registro de las ideas que sobresalen como un todo; el diagrama desarrolla el que sea original y nuevo en el resultado de nuestra acción.

Más específicamente, el uso de diagramas organizará tus observaciones en las siguientes direcciones:
  • Hará resaltar las principales divisiones de un capítulo, libro, tema o período de la historia.
  • Identificará el tema o propósito a cargo del material y te ayudará a ver como contribuyen las distintas partes al todo de la Biblia.
  • Te ayudarán a reconocer los acontecimientos principales; capítulos, versículos, frases o punto  más importante de la sección.
  • Proveerá títulos a capítulos y párrafos que se caracterizarán por su brevedad, notoriedad y peculiaridad, por lo atractivo, lo apropiado y lo individual.
  • Relacionará el libro que estudias con otros libros, pasajes de las Escrituras o sucesos de la misma época.
  • Revelará las características del libro o sección como una parte de un todo en la Biblia.
  • Indicará los aspectos históricos, por orden de fechas o sucesos y descripción del lugar donde vivían.
  • Resumirá los puntos que sobresalen sobre los demás en importancia.
  • Te revelará algunos métodos de predicar o enseñar.
  • Reconocerás problemas que dejarás para futuros estudios.
Hay básicamente dos tipos de diagramas: el horizontal y el vertical. El diagrama horizontal (generalmente para trabajos de resúmenes)



De todos modos, para lograr más efectividad en el estudio los diagramas deben ser sencillos (que se puedan ver de una ojeada), claros, gráficos, que pueda ser entendido y que revele los objetivos e ideas dominantes. (No te pierdas en tecnicismos.)

En nuestro estudio los diagramas nos ayudarán a resumir la unión de todas las partes, a analizar el que sea más general. También a determinar con precisión, a caracterizar, a detallar, a describir y a dejar anotado todo lo realizado.

El diagrama vertical (usado generalmente en trabajos analíticos)


Un ejemplo del valor de los diagramas para facilitar el proceso de observación y discernir la estructura de un pasaje lo tenemos en el siguiente:


Marcos 4:355:43: Cuatro milagros hechos alrededor del mar de Galilea.




RESUMEN

Es importante que cada cristiano se convierta en un cuidadoso y con fruto estudiante de la Palabra de Dios. Es necesario un enfoque sistemático en el estudio de la Biblia que comprenda los procesos de observación, interpretación y aplicación. Se requiere un procedimiento específico para llevar a cabo el importante proceso de observación. El uso de diagramas puede también hacer más fácil y notable la actividad de la observación.

LA BIBLIA COMO ARTE DE EXPRESIÓN:

Los frutos del estudio bíblico se determinan en gran parte por la manera en que se estudia la Biblia. Es de vital importancia que el estudio sea de carácter original y directo. Desde luego, esto debe estar combinado con consultas, talleres y ayudas suplementarias como Biblia con referencias, diccionarios, mapas, Etc.

Sin embargo, a fin de cuentas el estudio de la Biblia es tarea de cada creyente. Es la responsabilidad personal de cada cristiano estudiarla y comprenderla. A cada hijo de Dios le corresponde crecer personalmente en el conocimiento de la Biblia; y uno de los primeros pasos en este crecimiento en progreso es el de convertirse en un estudiante independiente de la Biblia.

Para tener un entendimiento más profundo de la Biblia y una comprensión mayor, dentro del que se puedan estudiar en forma mas fácil, debemos considerar y aceptar el concepto de la Biblia como literatura. Pero que significa literatura? La literatura es el arte de la expresión por medio de la palabra. La Biblia  fue inspirada por Dios, y el Espíritu Santo supervisó de qué se compone. Dios ordenó que su revelación fuera expresada  al hombre principalmente en forma escrita por medio de la Biblia. Esto trajo como resultado una literatura transformadora en la que Dios revela su plan de salvación al hombre perdido.

Sin embargo, lo importante aquí es que está escrita en forma de libro o libros y, por lo tanto, contiene las características generales de la literatura. Esto sin negar en lo más mínimo sus cualidades sobrenaturales y únicas como revelación especial de Dios. Sin embargo, esto significa que deben tomarse en cuenta sus cualidades de expresión para comprender en forma profunda y clara su mensaje. En el proceso, el Espíritu Santo utiliza este conocimiento para inducir a cada uno de nosotros a creer en su Palabra, y transformarnos por medio de su obra de iluminación, enseñanza y convicción. En la consideración de la Biblia como literatura se presentarán los siguientes temas: (1) La unidad del mensaje bíblico. (2) El contenido y la forma de la Biblia. (3) La base estructural de la Biblia. (4) Las leyes de composición de la Biblia.


LA UNIDAD DEL MENSAJE BÍBLICO

Una de las características única de la Biblia, es la variedad de autores humanos y la unidad de su mensaje. Está claro que esta unidad no se logró por medio de la selección de libros de una misma naturaleza. Más bien, la Biblia creció en el curso de los siglos hasta alcanzar finalmente la calidad de completa en que hoy la conocemos.

A través de todo su contexto describe la historia de culturas, la historia de la vida de los personajes, el testimonio y la doctrina. Revelarnos a Cristo es el único fin y la suprema revelación de la Biblia. Aunque la Biblia es en muchos aspectos un solo libro, pudiera decirse más propiamente que está compuesta de obras literarias individuales unidas en un solo libro.

Cada uno de estos libros constituye normalmente una unidad de estudio. Repetimos que ha agradado a Dios entregar a la humanidad una revelación de sí mismo en forma de expresión escrita. Por lo tanto, el estudiante de la Biblia debe comprender claramente la literatura o forma de expresión escrita para usarse como guía esencial de comprensión del espíritu y contenido del libro.

El escritor bíblico, aunque inspirado por el Espíritu de Dios, no podía incluir todo lo que pudiera decirse sobre un tema en particular. En cambio es guiado por el Espíritu a seleccionar sólo aquello que sirva al propósito inmediato de Dios y a reproducir el material seleccionado en el orden que mejor se ajuste al propósito de Dios. Este principio es siempre igual sin importar que Moisés estuviera produciendo un bosquejo de la historia de su vida, o que el autor de las Crónicas estuviera escribiendo una histórica famosa, o que Pablo estuviera dictando un discurso lógico.

Ahora los resultados de este principio de selección son variados. Por ejemplo, en algunas partes de Jeremías no se sigue intencionalmente el orden de sucesos. Marcos en ocasiones prefiere juntar dos incidentes en su Evangelio, aunque una comparación con Mateo, y Lucas nos revela que hay un espacio de varios días de actividad entre los dos sucesos.

En cada caso la distribución y orden de expresión depende de la selección hecha por el autor según le inspirara el Espíritu Santo y no del modo de trabajar de ciertas partes, o del tema completo, o el orden de sucesos.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

Por lo tanto, es evidente que el estudio bíblico completo, comienza con este estudio del orden de las partes del libro, puesto que dicho orden es el producto de los propósitos y la selección del material hechos por el autor inspirado por Dios.

¿Cómo estudia uno la substancia o el orden de las partes de un libro como la Biblia?


EL CONTENIDO Y LA FORMA DE LA BIBLIA

La comprensión de lo que contiene y la forma de los escritos bíblicos ayudará al creyente a descubrir el orden de las partes del libro o el patrón del material presentado.

La substancia en un libro de la Biblia se compone de: (1) Contenido o unidades de material. (2) Forma o relaciones entre esas unidades. Está claro que un libro puede contener ambas cosas y no ser una obra de expresión. Como por ejemplo, tenemos la guía telefónica que contiene materiales, nombres de dueños de teléfonos, y relaciones entre estos materiales con un orden alfabético de los nombres y obviamente no constituye una obra de expresión.

La forma es la clave hacia los tesoros escondidos de lo que contiene la Biblia. El cristiano aprenderá los hechos de la Biblia más profundamente por medio de la forma. En otras palabras, el estudiante serio de la Biblia siempre tendrá presente el mensaje total del libro y tratará de relacionar cada una de sus partes al todo.

La forma o la distribución y orden de las partes, incluyen todas las relaciones y enlaces entre personajes y sucesos que hacen de las partes de la Biblia un libro único. El propósito principal de un libro de la Biblia, es manifestar la intención selectiva del escritor bíblico, según le inspiraba Dios.

Las versiones de la Biblia en español tratan de ayudar al estudiante en el reconocimiento de los más obvios aspectos de la forma, esto es para identificar las unidades de pensamiento.

Por ejemplo, la antigua versión de Casiodoro de Reina en 1569, así como la revisada de Cipriano de Valera en 1602, presentan las Escrituras en unidades de capítulos, con la idea de que cada capítulo da a entender un pensamiento principal. En las mismas versiones cada capítulo está dividido en lo que son prácticamente párrafos formando versículos. La revisión Reina-Valera de 1960 ha seguido la misma forma con numerosos subtítulos adicionales en letra negrilla, que aparentemente tienen el propósito de indicar la unión de los párrafos. La literatura poética está también arreglada en forma de versos y está claramente dividida en forma de párrafos por espacios dobles entre las estrofas. La Versión Popular de 1966, edición del Nuevo Testamento, retiene la división de capítulos y versículos, y los subtítulos en letra negrita; también ha añadido, y con gran ayuda, la división de párrafos debajo de los subtítulos.

Tenemos que estar conscientes que los manuscritos bíblicos originales fueron escritos sin divisiones de capítulos y versículos. Tales divisiones fueron introducidas primeramente por las traducciones de la Vulgata Latina o Biblia en latín, al español.


LA BASE ESTRUCTURAL DE LA BIBLIA

A la luz de lo que ya se ha discutido, puede decirse que cada libro de la Biblia es un libro único, que  forman parte de una composición de libros, relacionadas entre sí, los cuales son en sí mismos unidades adecuadas de estudio y que juntos forman un Libro único llamado La Biblia. La aplicación de este principio literario a los libros de la Biblia es esencial para el método de estudio recomendado de esta obra.

Está claro que no todos los libros de la Biblia tienen una misma estructura. Por ejemplo, los libros proféticos del Antiguo Testamento presentan generalmente su contenido, acerca del pecado, el juicio, la misericordia y la liberación. Pero varían ampliamente en lo que se refiere a métodos de tratamiento etc. esto es en la forma.

También es evidente que algunos libros son más "literarios" que otros. Generalmente se consideran como obras altamente literarias: la epístola a los hebreos, la Primera Epístola de San Pedro y el Evangelio de San Lucas.

También se ha observado que algunos libros bíblicos parecen carecer de un patrón estructural, con versículos y segmentos insertados aisladamente sin ningún orden aparente de sucesión. Ejemplo de esto es el libro de Proverbios en el que dicen algunos, la unidad de pensamiento debe reducirse a cada versículo en solitario.

No hay duda que la literatura bíblica representa una gran variedad de distribución y orden de las partes en sus libros. En relación con esto, es bueno recordar que los tipos literarios de la Biblia son, en términos generales, la poesía (los llamados libros poéticos más la poesía que se encuentra en grandes secciones de los profetas, así como en otras partes del Antiguo y Nuevo Testamento) y la prosa (la sección mayor desde Génesis hasta Ester, porciones extensas de los profetas y la mayor parte del Nuevo Testamento). Por supuesto, la poesía puede clasificarse en varias formas específicas. La prosa puede también clasificarse como narración, profecía, drama, ensayo o carta (epistolar).

Para proveer más orientación sobre la base estructural de la Biblia, presentamos las siguientes divisiones de la literatura bíblica.

1. Divisiones Generales de La BibliaLa Biblia está formada por dos grandes divisiones que llevan el nombre de Testamentos. Testamento es una "declaración solemne de la última voluntad de una persona o el documento en que ésta consta" El Antiguo Testamento comprende los libros desde Génesis hasta Malaquías; el Nuevo Testamento, desde Mateo hasta Apocalipsis. Una división clásica de los libros de la Biblia es la siguiente:
  • Preparación (El Antiguo Testamento)
  • Manifestación (Los Evangelios),
  • Propagación (Los Hechos),
  • Explicación (Las Epístolas)
  • Consumación (El Apocalipsis)

2. Divisiones del Antiguo Testamento. Tradicionalmente, los judíos mantienen una triple división:
  •  la ley (consta de Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio),
  • los Profetas (los anteriores: Josué, Jueces, Samuel y Reyes; y los posteriores divididos en mayores: Isaías, Jeremías y Ezequiel, y menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, y Malaquías)
  • los Escritos: Salmos, Proverbios, Job, Cantares, Rut, Lamentaciones, Ester, Eclesiastés; Daniel, Esdras con el de Nehemías y Crónicas.
Una clasificación es la siguiente:
  • Libros históricos (desde Génesis hasta Ester),
  • poéticos (desde Job hasta Cantares),
  • proféticos (desde Isaías hasta Malaquías).
Otra clasificación muy usada es:
  • Pentateuco (desde Génesis hasta Deuteronomio),
  • libros históricos (desde Josué hasta Ester),
  • libros poéticos (desde Job hasta Cantares)
  • libros proféticos (mayores, desde Isaías hasta Daniel y menores, desde Oseas hasta Malaquías).
3. Divisiones del Nuevo Testamento. La clasificación más común es la siguiente:
  • Los libros históricos que comprenden: Los evangelios San Mateo, San Marcos, San Lucas, San Juan y los Hechos de los Apóstoles.
  • Los libros didácticos o épistolas que incluyen: Doctrinales: Romanos, 1 y 2 de Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 de Tesalonicenses, y Hebreos. Pastorales: 1 y 2 de Timoteo, Tito. Personal: Filemón. Católicas, Universales o Generales: Santiago, 1 y 2 de San Pedro, 1,2 y 3 de San Juan, Judas.
  • Libro prófetico: Apocalipsis
Cabe señalar que la Biblia de la Iglesia Católica Romana comprende además de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, los "libros apócrifos". Ellos son: Tobías, Judit, 1ra Macabeos, 2da Macabeos, Libros sapienciales, Eclesiástico, Sabiduría, Baruc, y adiciones a Ester y Daniel.

Para enseñar la necesidad de estudiar la estructura y las relaciones como clave para una mejor comprensión de la Biblia, tomemos como ejemplo el libro de Jueces. El ciclo periódico de hechos que se presenta más abajo, aparece a través de todo el libro y constituye la base para la comprensión de la estructura del libro y de la trágica situación del pueblo de Dios durante este obscuro período de la historia israelita.

El Libro de los Jueces:
  • APOSTASIA: Hicieron lo malo ante los ojos de Dios.
  • CONQUISTA: "Y la ira de Dios se encendió contra Israel y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim 8 años". Jueces 3:8
  • ARREPENTIMIENTO: "Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová".
  • LIBERACIÓN: "Y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró". Jueces 3:9



LAS LEYES DE COMPOSICIÓN DE LA BIBLIA

Una composición es el resultado de juntar varios pensamientos en un estudio determinado. Hay muchas leyes de composición. Algunas de ellas son de uso más frecuentes que otras, aunque no necesariamente más importantes. La siguiente lista incluye la mayor parte de las que se observan en los escritos bíblicos. 

   1. Ley de Relación: A fin de poder entender completamente la importancia de las relaciones básicas en un pasaje bíblico, notemos los tres principios siguientes: 
  • El principio de lo principal o central. El estudiante trata de aislar y descubrir el tema dominante sobre todos los demás en determinado libro o pasaje. Por ejemplo, en el Evangelio de Juan, el tema básico parece ser: "Jesucristo el Hijo de Dios". Hay siete acontecimientos o señales en este evangelio que prueban esta afirmación.
El Evangelio de Juan:



Otro ejemplo de este principio de lo principal o central lo tenemos en el tema básico de la Epístola o carta a los Romanos: La justicia de Dios. El tema de todas las secciones mayores de la carta se desarrolla a partir de la idea central de la justicia de Dios.

Epístola a los Romanos:


  •  Para seguir entendiendo la ley de la relación tenemos en segundo lugar el principio de la repetición. Aquí el estudiante busca la repetición de ciertas palabras, cláusulas, frases, ideas, etc. Note en Hebreos 11 la significativa repetición de "por fe". En el evangelio de San Juan es, "la fe y la incredulidad”. En el libro de Amós 1:3, 1:6, 1:9, 1:11, 1:13; 2:1, 2:4, 2:6, aparecen las mismas palabras en orden sucesivo acerca de Damasco Gaza, Tiro, Edóm, Amón, Moab, Judá y finalmente Israel.
Estas palabras son: "Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de, y por el cuarto no revocaré su castigo; porque..." La repetición de las mismas palabras exactamente una y otra vez suena como el golpear de un tambor de juicio con creciente ferocidad hasta alcanzar el punto culminante cuando el profeta deja caer sus palabras sobre Israel, su recipiente señalado Amos 2:6.

El resto de la profecía es dirigida a los pueblos del reino del Norte (Israel). Es de notarse al trazar las relaciones que el orden y la situación geográfica de cada una de las naciones parecen ser significativas como se ve a continuación.


El profeta estaba proclamando la ruina de las naciones cercanas a Israel, quizá para satisfacción de sus oyentes israelitas; hasta que finalmente se volvió hacia el verdadero destinatario de su mensaje. Este “cerco geográfico” más las repetidas acusaciones presentan dramáticamente la culpable y difícil situación de Israel.
  • En enlace con la ley de relaciones está tambien el principio de contraste. Aquí se ve la asociación de factores opuestos. Tales contrastes en la Biblia pueden ser asunto de grado y van desde un marcado contraste hasta un asunto de mera opinion. Note el contraste de la vida del apóstol Pedro antes y después de la cruz a la luz de las palabras de Cristo en San Mateo 16:18.
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Otro contraste gráfico lo vemos entre el fin de Judas y Pedro mismo. En el libro de Números se deja ver un marcado contraste entre la perversidad de un hombre y la perseverancia de Dios. Un contraste muy conocido se encuentra en la descripción de los dos caminos en el Salmo 1: 1-3 y 3-6. En Hechos 9: 1-9 se nota un violento contraste en los cuadros del Saulo perseguidor en su criminal marcha de autoridad y el Saulo herido en su mansa sumisión en humildad.

Otros ejemplos de contrastes los tenemos, en el libro de Proverbios y los argumentos lógicos de Pablo en Romanos.

2. Ley de la Selección: Esta es una importante ley que se utiliza en el periodismo moderno: “no lo que se incluye, sino lo que se excluye”. “Omitir es el arte de la literatura.” El estudiante bíblico, por lo tanto, observa sabiamente qué acontecimientos, principios, personas o lugares, etc. se incluyen o no se incluyen en determinado libro o pasaje de la Biblia.

Por ejemplo, ¿por qué empleó Juan en su evangelio sólo siete señales? ¿Por qué no nos habló de todas ellas? ¿Hay algo de particular significado en las siete señales que él usó? En el estudio de los evangelios en particular pueden ser de ayuda estas preguntas para aplicar la ley de la selección: ¿Qué hay aquí? ¿Dónde se encuentra esto en este libro? ¿Por qué está en este evangelio? ¿Cuál sería la diferencia si se omitiera o apareciera en algún otro lugar?

3. Ley de la Poporción¿Cuánto espacio se dedica a este acontecimiento o grupo de sucesos? Por ejemplo, en el libro de Génesis sólo dos capítulos tratan del gran acontecimiento de la creación y sólo nueve tratan de lo sucedido a través de miles de años. Enseguida se dedican 38 capítulos a sólo cuatro familias. Un espacio proporcionalmente pequeño se dedica a una familia, la de Isaac. Sin embargo, un largo capítulo de 67 versículos trata solamente de su noviazgo y matrimonio. ¿Por qué? En la vida de Cristo, una enorme cantidad de material se dedica sólo a la última semana de su vida. Vea a continuación el orden de las partes  del evangelio de Marcos.

Primeros 30 años31.5 años del ministerio publicoLa última semana de su vidaApariciones posteriores a la resurrección
NadaCapítulos 1 – 10Capítulos 11 – 16Capitulo 17


4. Ley del Progreso y el Climax. El progreso es un patrón favorito del autor al extender su tema a través de un pasaje generalmente mediante añadir o ampliar los versículos. Muchas veces la progresión puede dirigirse hacia un punto cilminante o final, aunque no tiene que ser necesariamente así. 

Por ejemplo, en Hechos 5:17-42, hay una notable progresión en la actitud de los enemigos de los apóstoles. El orden de sucesión de los cinco párrafos puede indicarse con las siguientes palabras: celosos, perplejos, perturbados, sanguinarios y sometidos.

El climax es una extensión de la ley del progreso. La progresión usada en este caso es un arreglo que va en ascenso y que escala a la cima de la mayor intensidad, ya sea por calidad o cantidad. El capítulo clásico sobre dar, 2 Corintios 9, se refiere de forma culminante en el último versículo al “don inefable”, Jesucristo.

5. Ley del Hecho Decisivo: Esta ley emplea la acción engañosa de la pieza. Los elementos de cada lado de la pieza bíblica difieren entre sí a causa de ésta. El momento decisivo o crucial en el libro de Marcos es 8:27-30, donde Marcos anota la pregunta de Jesús: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?” La respuesta, “Tú eres el Cristo”, se convierte en la frase directriz. Los capítulos que preceden a esta sección registran las palabras y las obras que fueron dichas y realizadas a fin de hacer que los hombres identificaran a Jesús.

Ahora, en la verdadera identificación dada por Pedro, el ministerio de Jesús sufre un cambio decisivo en el cual Cristo declara su destino final y confirma aquella verdadera identificación de “Ungido de Dios” al dirigir voluntaria-mente sus pasos hacia el camino de la muerte y la resurrección. Cuanto más familiarizado esté el estudiante con las leyes de composición anteriormente mencionadas, en mejores condiciones estará de enriquecer su estudio bíblico.

Es obvio que el estudiante de la Biblia no puede llegar a conocer completamente todo el proceso de pensamiento de los autores bíblicos cuando fueron llevados a escribir el mensaje de Dios. Sin embargo cualquier disciplina en el estudio, incluyendo las formas de como está compuesta debe ser bien recibidas por el estudiante en su esfuerzo por conocer lo que Dios realmente escribió.



RESUMEN

Para el estudio con fruto de la Biblia, es importantísimo que la Biblia como literatura sea comprendida al pie de la letra y se apliquen los principios que se relacionan con ella.
  • Primero, hay una marcada unión del contenido en toda la Biblia y también en el caso de cada uno de sus 66 libros. El estudiante de la Biblia debe, por lo tanto familiarizarse con la distribución y orden básico del contenido unido entre sí de cada libro.
  • Segundo, el conocimiento del contenido y la forma de los libros de la Biblia le ayudará considerablemente al creyente a determinar la distribución y orden básico de los libros.
  • Tercero, para determinar la base de distribción y orden de la Biblia, nos conviene tomar en consideración las clasificaciones históricas de los diversos libros de la Biblia, así como los tipos de literatura que se encuentran en las Escrituras en general, como poesía y prosa. También es importante tener presentes las relaciones entre las distintas agrupaciones de material escrito que hay en los libros de la Biblia. 
  • Cuarto, las distintas leyes de composición son indispensables para determinar por el Espíritu de Dios, cuál es el mensaje de Dios para nosotros en determinado pasaje.

sábado, 16 de febrero de 2013

EL PLACER DE ESTUDIAR LA BIBLIA (INTRODUCCIÓN)


El placer de estudiar la Biblia:

¿Te entusiasma la idea de estudiar la Biblia? o, ¿como muchas personas, tienes sentimientos encontrados en relación con el estudio bíblico: el deseo de encontrar inspiración y ayuda en las Escrituras ligado a la frustración porque ellas no parecen hablarte en una forma dinámica? La Biblia puede adquirir vida para ti. Puede estimular y hacer vivír tu espíritu, cambiándote y transformándote de manera que puedas influir sobre las personas con quienes vives y trabajas.


Estas enseñanzas tiene el propósito de ayudar a las personas interesadas en descubrir la Biblia como fuente principal del crecimiento personal. R. A. Torrey en su introducción en el libro: "Cómo estudiar la Biblia para obtener mayor provecho" lo expresa bien al decir: "Nada es más importante para nuestro desarrollo mental, moral y espiritual; o para nuestro crecimiento en ser útil que el estudio de la Biblia".


El propósito de estas enseñanzas es guiar al estudiante a un estudio que tenga significado y tenga fruto de la Palabra de Dios, para que traiga como resultado un profundo y continuo crecimiento en el Señor.


INTRODUCCIÓN:

"Me parece que no sé estudiar la Biblia. Cuando trato de estudiarla me parece sacar tan poco provecho. ¿Es posible que yo aprenda a estudiar la Biblia de manera que pueda experimentar el gozo de descubrir las maravillosas verdades del libro de Dios?"
Vivimos en una época en que se fomenta y estimula el estudio de la Biblia. La iglesia y los líderes cristianos de todas partes reconocen la necesidad que la gente tiene que estudiar la Biblia en forma más profunda. Al considerar este énfasis especial en el estudio de la Biblia, necesitamos hacernos algunas preguntas de importancia:
  • ¿Aprende la gente a estudiar la Biblia?
  • ¿Logramos los objetivos deseados por medio de los programas de la iglesia?
  • ¿Cómo podemos tener estudios bíblicos más efectivos en las iglesias?
  • ¿Cómo podemos ayudar a que los creyentes sean mejores estudiantes de la Biblia?
  • ¿Cómo podemos ayudarles para que sean mejores maestros de la Biblia?
A pesar de la importancia que se le da al estudio de la Biblia, muchos miembros de iglesias saben muy poco acerca de ella. Piensan que es difícil comprenderla y llegar a tener un conocimiento, aunque sea limitado de como esta compuesta, su propósito y contenido. Otros tienen un conocimiento general, por partes y algunas veces bien superficial de la Biblia. Muchos se confunden al pensar que esta comprensión por partes de las Escrituras les da y sobra para seguir adelante.


Muchos cristianos tienen poca inclinación a la lectura de la Palabra de Dios. Por otra parte, tienen un deseo profundo de conocer mejor la Biblia y de compartir con otros su mensaje evangelizador.

En cualquiera de estos casos, el pueblo de Dios necesita que lo estímulen y ayuden definitivamente a aprender a estudiar las Escrituras. Cuando la gente aprende a estudiar la Biblia de modo que sus verdades lleguen a revelarseles, el resultado es siempre una vida espiritual más profunda y un deseo intenso de más estudio de la Palabra. Cuando las verdades comiencen a apoderarse de sus vidas, ellos a su vez desearán compartirlas con otros. Es nuestro mayor deseo que estas enseñanzas ayuden a suplir la obvia necesidad de  individuos e iglesias a través del mundo hispano para tener un estudio bíblico que de fruto.