La Biblia es una literatura o una expresión de arte inspirada por el Espíritu de Dios. ¿Cuál es el método básico por el que podemos estudiar la Biblia y extraer las riquezas de las verdades de Dios que ella se encierran?
LA NECESIDAD DEL ESTUDIO BÍBLICO CON FRUTO
El estudio bíblico en la iglesia cristiana de hoy está afectado por lo menos por tres fuentes de dificultades. NUESTRO ESTUDIO BÍBLICO CASI SIEMPRE ES POR FRAGMENTOS. Estudiamos la Biblia por pedazos, como sacándole astillas, casi sin captar la idea del todo. Esto se debe a la falta de un método ó sistema de estudiar la Biblia. Como se indicó en la primera parte de nuestro discipulado, la Biblia es una unidad tal, que no se puede quebrar sin causar gran daño. Sin embargo, esto es lo que muy a menudo se hace, porque nuestro estudio bíblico se lleva a cabo sin un método ni un propósito.
UNA SEGUNDA FUENTE DE DIFICULTAD PARA EL ESTUDIO BÍBLICO EN LA IGLESIA DE HOY ES QUE DEPENDEMOS DEMASIADO DE LOS LIBROS DE CONSULTA Y DE LA DIRECCIÓN DE OTROS
Muy a menudo el pueblo de Dios es alimentado “con cuchara” por pastores y maestros con libros acerca de la Biblia y en cierto modo nunca nos encontramos cara a cara con la Biblia misma. Ese tipo de estudio bíblico es indirecto, impersonal y mecánico. ¿Por qué otra persona tiene que pensar por nosotros? Muy a menudo nos contentamos con aprender acerca de la Biblia y con la opinión de otros acerca de la Biblia, pero no descubrimos el mensaje bíblico dirigido por el Espíritu de Dios para nosotros.
UNA TERCERA FUENTE DE PROBLEMAS EN EL ESTUDIO DE LA BIBLIA ES QUE MUY A MENUDO NUESTRA ACTITUD ES INCORRECTA.
La Biblia no necesita defensa, lo que más bien necesita es libertad para hacerla llegar a la vida de las personas. El asunto debiera ser no cuánto conocimiento de la Biblia poseo, sino más bien, cuánto de mi vida posee el Señor por la aplicación de las enseñanzas bíblicas. El remedio para la enfermedad, pues, es que el estudiante de la Biblia, es decir todo cristiano, sea un PARTICIPANTE y no meramente un OBSERVADOR. El gozo de descubrir por uno mismo a través del esfuerzo realizado produce una experiencia dentro de nosotros que toca la misma fibra del alma, porque satisface una de las necesidades básicas de la vida de una persona: la necesidad de lograr, crear y expresarse en forma concreta.
UN ACERCAMIENTO CON UN MÉTODO AL ESTUDIO DE LA BIBLIA
Generalmente hablando, la Biblia se usa de tres maneras distintas: para la lectura, para la meditación devocional y para el estudio. En la PRIMERA FORMA se lee una porción sin un propósito específico excepto el de obtener más conocimiento acerca de la Biblia. La lectura en este sentido puede conceptuarse como observación general.
En la SEGUNDA FORMA, la de meditación devocional, se lee una porción de la Biblia con más detenimiento, con el propósito especial de recibir fortaleza y bendición espiritual. Este proceso entra mayormente en la aplicación. En la TERCERA FORMA, la del estudio bíblico, se va más allá de la observación y aplicación general. Se desea entender el significado fundamental de lo que uno lee, así es que se analizan las ideas, se estudian las palabras, y sus relaciones, y se interpreta y se asocia lo que uno observa.
En este estudio abarcamos los tres tipos, pero con énfasis en la TERCERA FORMA. Para el estudio con fruto de la Biblia, es nuestra firme opinión de que debemos utilizar una forma con un método. Esto significa que mientras estudias tu lección bíblica sigues un patrón ordenado y lógico. En otras palabras, el estudiante sigue ciertos pasos y en cierto orden.
El enfoque de este método no está limitado al estudio bíblico solamente. El campesino sigue pasos con un metódo cuando siembra su cosecha. El mecánico sigue pasos con un metódo al arreglar el motor de un automóvil. El cocinero sigue un orden específico en la preparación de la masa para el pan o la pasta para el pastel. La secretaría, el médico, el químico y el hombre de negocios todos emplean un método en su trabajo.
Todos saben que la mecánica del proceso ayudará mucho en el éxito del producto. Si como estudiante de la Biblia desarrollas un procedimiento ordenado y lógico en tu estudio, lograrás más discernimiento y recibirás mayor satisfacción que si procedes al azar. Hay dos tipos de estudio bíblico metódico. Estudio bíblico DEDUCTIVO (que deduce), es el proceso mediante el cual se comienza por generalizar y se usa la Biblia para respaldar las ideas. Por ejemplo, en la Iglesia Cátolica el estudio del catecismo es generalmente deductivo. Estudias la declaración y entonces notas las referencias bíblicas que la respaldan. En el estudio bíblico INDUCTIVO (que investiga) estudias primero los pasajes bíblicos y después haces las generalizaciones. Cómo por ejemplo, comienza con la pregunta: “¿qué debo creer en relación con la cena del Señor?” Después estudia tantas referencias bíblicas como te sea posible antes de sacar conclusiones. El estudio bíblico metódico es inductivo en su forma de abordarlo, pero no excluye el estudio deductivo.
Cada pasaje de la Biblia que se estudia, sea grande o pequeño, sea un versículo o un libro entero, se debe estudiar con estas preguntas en mente:
- ¿Qué es lo que se encuentra aquí? (El proceso de observarlo.)
- ¿Qué significado tiene? (El proceso de interpretarlo.)
- ¿Qué significa para mí? (El proceso de aplicarlo.)
Primer paso. -Observa exactamente lo que el autor bíblico escribió. Este es el paso más importante en el estudio de la Biblia y debe ir primero. Cuanto más cuidadoso seas en tu observación mayor será el significado de tu interpretación y aplicación. Una parte muy importante del proceso es resumir lo que observas.
Segundo paso. -Interpreta objetiva y concisamente lo que el autor bíblico escribió. Debes tratar de determinar lo que el autor realmente quiso decir por sus palabras cuando las escribió. ¿Qué estaba viendo, sintiendo y pensando, y qué experiencia había tenido que le hizo escribir lo que escribió guiado por el Espíritu Santo? Otra vez, el resumen jugará un papel importante al averiguar el significado de un pasaje.
Tercer paso. -Aplica el mensaje revelado. En el proceso de la aplicación, la evaluación del mensaje del autor vendrá después que tengas un claro concepto de lo que el autor escribió (la observación) y de lo que quiso decir en lo que escribió (la interpretación). Con la evaluación viene la aplicación de la verdad en el momento en que lleva a cabo su obra el Espíritu Santo.
El hecho de estar colocada la aplicación en último lugar no significa que tenga menos importancia que los dos pasos anteriores. Más bien, indica una relación porque a menudo tenemos la tentación de aplicar antes de haber realmente observado todo lo que contiene el pasaje.
EL PROCESO DE OBSERVACIÓN
“Comienza por observar.” Este es el primer paso en el estudio bíblico con fruto. Observamos a fin de saturar completamente del contenido del pasaje.
Debemos observar. Observar significa: el acto, el poder y el hábito de ver y notar; observar con detenimiento; prestarle completa atención a lo que uno ve. La observación requiere concentración. Esto es difícil para muchos de nosotros.
En parte debemos aprender a repetir la lectura. Esto significa que debemos leer de nuevo el pasaje con profunda concentración. Debemos adquirir la capacidad de leer un pasaje bíblico en particular como si lo estuviéramos leyendo por primera vez. Debemos leerlo como si fuera una carta de amor.
Las siguientes frases descritas nos estimularán a que aprendamos a concentramos para leer. Lee la Biblia:
- Atentamente.
- Repetidamente.
- Pacientemente. (No te des por vencido).
- Selectivamente. (Nota los rasgos sobresalientes).
- Devocionalmente. (Haz la palabra de Dios objeto de tu oración).
- Imaginativamente. (Siéntate a los pies de Pablo. ¿Hay una tormenta? Siéntela. ¿Hay un olor? Percíbelo)
- Reflexivamente. (No debes leerla apurado a fin de que llene todos los vacíos de tu mente y tu corazón).
- Expresamente. (Mantén la mira en el objetivo del escritor).
- Escrutadoramente. (Lee para recibir y retener).
- Minuciosamente. (Lee cualquier pasaje en particular a la luz del todo y recuerda que el todo es mayor que las partes).
- Interpretativamente. (interpretando con detenimiento)
Las siguientes sugerencias prácticas nos ayudarán a aumentar nuestras capacidades de observación. ¿Qué es lo que se encuentra en el pasaje?
2. Segundo, trata de captar las circunstancias en el cual se desarrolla el pasaje y dedícale más tiempo si te parece que está relacionado con él en forma de que tenga valor o que sea importante.
3. Tercero, vuelve a leerlo con cuidado por lo menos, en una traducción distinta, si es posible. Anota las diferencias importantes.
4. Cuarto, trata de penetrar en el pasaje, anota los puntos en los que se dan las principales divisiones de pensamiento, y observa el plan general o el desarrollo del asunto en que se trata. Te recomendamos para ello una edición de la Biblia dividida en párrafos como la Reina Valera 1960 con referencias. Un buen sistema es que trates de hallar un título para cada párrafo.
5. Quinto, comprueba tu capacidad de observación haciéndote algunas preguntas básicas relativas a los hechos:
- ¿Quiénes son los personajes que aparecen?
- ¿Qué referencias hay a las personas de la Trinidad?
- ¿Qué títulos o nombres se usan? Describiendo el verdadero significado de los nombres usados para describir a Dios y que puede ser muy significativo para entender las relaciones Dios-hombre en ese texto particular.
- ¿Qué nos muestran las acciones en cuanto a la manera de ser de Dios?
- ¿Qué adjetivos y frases de descripción hay?
- ¿Qué impresiones se podrían sacar usando sólo esta porción de la Biblia?
- ¿Son el carácter y la personalidad del autor bíblico importantes para este pasaje de la Escritura?
- ¿Qué se puede deducir del pasaje en cuanto a él autor bíblico?
- ¿Se mencionan “seres sobrenaturales”?
- ¿Cómo se describen?
- ¿Quiénes son los principales “actores humanos”?
- ¿Qué se puede deducir de las acciónes y del estado con que se los describe?
- ¿Cuál es el significado literal de sus nombres (si son importantes)?
- ¿Hay relaciones familiares implicadas?
- ¿Aparece claro el antecedente de cada nombre bíblico?
- ¿Qué sucede? Los verbos son las claves de la acción ocurrida en el pasaje; -puede ser útil hacer una lista de ellos.
- ¿Hay alguna repetición u orden de significado?
- ¿Qué mandatos se dan? ¿Quién los da? ¿A quién?
- ¿Qué promesas se hacen? ¿Quién las hace? ¿A quiénes?
- ¿Hay condiciones establecidas o que signifiquen algo, sea en el texto o en el contexto?
- ¿Puedes identificar las costumbres locales que se mencionan?
- ¿Dónde ocurren los sucesos? ¿Los puedes ubicar en un mapa?
- ¿Qué distancia hay de un lugar a otro? ¿Cuánto tiempo hubiera tomado viajar de un lugar a otro en esos tiempos?
- ¿Son esos lugares importantes o famosos por haber ocurrido en ellos otros hechos? Podrías usar un atlas bíblico si tienes tiempo y marcar los lugares que parecen importantes.
- ¿Cuándo ocurren los hechos?
- ¿Qué puedes concluir en general de la mención de gobernantes, edad de los personajes, espacios de tiempo, genealogías, etc.? (Ten en cuenta que la adecuada comprensión de las diferencias culturales puede dar origen a notables diferencias en el entendimiento de estos conceptos propios de un tiempo).
- ¿Qué indicios se dan en cuanto a las circunstancias históricas, a la situación nacional presente, etc.? Ve si la estación del año es importante y por ello se menciona. Ciertos factores como el tiempo transcurrido desde las crisis espirituales de los individuos, pueden ser importantes.
- ¿Por qué suceden los hechos? A menudo esta pregunta exige una interpretación, pero a estas alturas se deben tener en cuenta con cuidado todas las razones que el texto sugiera.
- ¿Es la explicación clara y suficiente?
- ¿Cómo ocurren los hechos? ¿Se describe algún proceso?
- ¿Cuáles son las fases? ¿Cuáles son los efectos? A) Haz un esquema con un título breve o frase que resuma cada unidad principal de pensamiento. Las claves de la estructura del pensamiento se encuentran en: El enlace entre pensamientos; nota el uso de palabras tales como: y, pero, porque, por tanto, sin embargo, todavía… B) Contraste de ideas, frases o personas, ya sea que se indiquen o que vayan implicados. En este punto sería bueno revisar los capítulos discútidos en el estudio anterior “La base estructural de la Biblia” y “Las leyes de composición de la Biblia” y tratar de incorporar el material en el procedimiento para “observar un pasaje”.
Algunas sugerencias específicas son:
- En este proceso de observar, al tratar de sacar los hechos, la clave del trabajo efectivo es seleccionando algunos por lo que vemos. No se puede tener una seguridad absoluta en cuanto a qué puede resultar en algo importante. Pero normalmente no tendrás tiempo para hallar todos y cada uno de los hechos de cada pasaje. De ahí que debas crear tus propias opiniones en cuanto a las cuestiones que pueden ser más importantes y buscar las respuestas a las mismas. En este proceso, puedes usar cualquiera ayuda que consideres útil; pero no es prudente depender tanto de lo que los demás hayan dicho acerca de ese pasaje que resulte que tus propias observaciones ya sean de una segunda mano.
- Anota los problemas a medida que surjan. Algunos se resolverán a medida que el texto se te vaya aclarando; para resolver otros necesitarás la ayuda de material de consulta. Algunos quizá debas dejarlos de lado y considerarlos con toda honradez como “problemas no resueltos”. Ningún cristiano debe temer nada de encarar con espíritu de oración tales asuntos. Dios puede iluminar, pero no está obligado a suministrarnos información con el solo fin de satisfacer nuestra vana curiosidad.
El valor de las representaciones gráficas se nota en lo siguiente: el diagrama aumenta la efectividad de nuestro estudio porque nos permite manejar el material en forma ordenada; nos ayuda a conservar lo que descubrimos; provee el conjunto de circunstancias y el registro de las ideas que sobresalen como un todo; el diagrama desarrolla el que sea original y nuevo en el resultado de nuestra acción.
- Hará resaltar las principales divisiones de un capítulo, libro, tema o período de la historia.
- Identificará el tema o propósito a cargo del material y te ayudará a ver como contribuyen las distintas partes al todo de la Biblia.
- Te ayudarán a reconocer los acontecimientos principales; capítulos, versículos, frases o punto más importante de la sección.
- Proveerá títulos a capítulos y párrafos que se caracterizarán por su brevedad, notoriedad y peculiaridad, por lo atractivo, lo apropiado y lo individual.
- Relacionará el libro que estudias con otros libros, pasajes de las Escrituras o sucesos de la misma época.
- Revelará las características del libro o sección como una parte de un todo en la Biblia.
- Indicará los aspectos históricos, por orden de fechas o sucesos y descripción del lugar donde vivían.
- Resumirá los puntos que sobresalen sobre los demás en importancia.
- Te revelará algunos métodos de predicar o enseñar.
- Reconocerás problemas que dejarás para futuros estudios.
De todos modos, para lograr más efectividad en el estudio los diagramas deben ser sencillos (que se puedan ver de una ojeada), claros, gráficos, que pueda ser entendido y que revele los objetivos e ideas dominantes. (No te pierdas en tecnicismos.)
En nuestro estudio los diagramas nos ayudarán a resumir la unión de todas las partes, a analizar el que sea más general. También a determinar con precisión, a caracterizar, a detallar, a describir y a dejar anotado todo lo realizado.
El diagrama vertical (usado generalmente en trabajos analíticos)
Un ejemplo del valor de los diagramas para facilitar el proceso de observación y discernir la estructura de un pasaje lo tenemos en el siguiente:
Marcos 4:35 – 5:43: Cuatro milagros hechos alrededor del mar de Galilea.
RESUMEN
Es importante que cada cristiano se convierta en un cuidadoso y con fruto estudiante de la Palabra de Dios. Es necesario un enfoque sistemático en el estudio de la Biblia que comprenda los procesos de observación, interpretación y aplicación. Se requiere un procedimiento específico para llevar a cabo el importante proceso de observación. El uso de diagramas puede también hacer más fácil y notable la actividad de la observación.