Los frutos del estudio bíblico se determinan en gran parte por la manera en que se estudia la Biblia. Es de vital importancia que el estudio sea de carácter original y directo. Desde luego, esto debe estar combinado con consultas, talleres y ayudas suplementarias como Biblia con referencias, diccionarios, mapas, Etc.
Sin embargo, a fin de cuentas el estudio de la Biblia es tarea de cada creyente. Es la responsabilidad personal de cada cristiano estudiarla y comprenderla. A cada hijo de Dios le corresponde crecer personalmente en el conocimiento de la Biblia; y uno de los primeros pasos en este crecimiento en progreso es el de convertirse en un estudiante independiente de la Biblia.
Para tener un entendimiento más profundo de la Biblia y una comprensión mayor, dentro del que se puedan estudiar en forma mas fácil, debemos considerar y aceptar el concepto de la Biblia como literatura. Pero que significa literatura? La literatura es el arte de la expresión por medio de la palabra. La Biblia fue inspirada por Dios, y el Espíritu Santo supervisó de qué se compone. Dios ordenó que su revelación fuera expresada al hombre principalmente en forma escrita por medio de la Biblia. Esto trajo como resultado una literatura transformadora en la que Dios revela su plan de salvación al hombre perdido.
Sin embargo, lo importante aquí es que está escrita en forma de libro o libros y, por lo tanto, contiene las características generales de la literatura. Esto sin negar en lo más mínimo sus cualidades sobrenaturales y únicas como revelación especial de Dios. Sin embargo, esto significa que deben tomarse en cuenta sus cualidades de expresión para comprender en forma profunda y clara su mensaje. En el proceso, el Espíritu Santo utiliza este conocimiento para inducir a cada uno de nosotros a creer en su Palabra, y transformarnos por medio de su obra de iluminación, enseñanza y convicción. En la consideración de la Biblia como literatura se presentarán los siguientes temas: (1) La unidad del mensaje bíblico. (2) El contenido y la forma de la Biblia. (3) La base estructural de la Biblia. (4) Las leyes de composición de la Biblia.
LA UNIDAD DEL MENSAJE BÍBLICO
Una de las características única de la Biblia, es la variedad de autores humanos y la unidad de su mensaje. Está claro que esta unidad no se logró por medio de la selección de libros de una misma naturaleza. Más bien, la Biblia creció en el curso de los siglos hasta alcanzar finalmente la calidad de completa en que hoy la conocemos.
A través de todo su contexto describe la historia de culturas, la historia de la vida de los personajes, el testimonio y la doctrina. Revelarnos a Cristo es el único fin y la suprema revelación de la Biblia. Aunque la Biblia es en muchos aspectos un solo libro, pudiera decirse más propiamente que está compuesta de obras literarias individuales unidas en un solo libro.
Cada uno de estos libros constituye normalmente una unidad de estudio. Repetimos que ha agradado a Dios entregar a la humanidad una revelación de sí mismo en forma de expresión escrita. Por lo tanto, el estudiante de la Biblia debe comprender claramente la literatura o forma de expresión escrita para usarse como guía esencial de comprensión del espíritu y contenido del libro.
El escritor bíblico, aunque inspirado por el Espíritu de Dios, no podía incluir todo lo que pudiera decirse sobre un tema en particular. En cambio es guiado por el Espíritu a seleccionar sólo aquello que sirva al propósito inmediato de Dios y a reproducir el material seleccionado en el orden que mejor se ajuste al propósito de Dios. Este principio es siempre igual sin importar que Moisés estuviera produciendo un bosquejo de la historia de su vida, o que el autor de las Crónicas estuviera escribiendo una histórica famosa, o que Pablo estuviera dictando un discurso lógico.
Ahora los resultados de este principio de selección son variados. Por ejemplo, en algunas partes de Jeremías no se sigue intencionalmente el orden de sucesos. Marcos en ocasiones prefiere juntar dos incidentes en su Evangelio, aunque una comparación con Mateo, y Lucas nos revela que hay un espacio de varios días de actividad entre los dos sucesos.
En cada caso la distribución y orden de expresión depende de la selección hecha por el autor según le inspirara el Espíritu Santo y no del modo de trabajar de ciertas partes, o del tema completo, o el orden de sucesos.
Por lo tanto, es evidente que el estudio bíblico completo, comienza con este estudio del orden de las partes del libro, puesto que dicho orden es el producto de los propósitos y la selección del material hechos por el autor inspirado por Dios.
Por lo tanto, es evidente que el estudio bíblico completo, comienza con este estudio del orden de las partes del libro, puesto que dicho orden es el producto de los propósitos y la selección del material hechos por el autor inspirado por Dios.
¿Cómo estudia uno la substancia o el orden de las partes de un libro como la Biblia?
EL CONTENIDO Y LA FORMA DE LA BIBLIA
La comprensión de lo que contiene y la forma de los escritos bíblicos ayudará al creyente a descubrir el orden de las partes del libro o el patrón del material presentado.
La substancia en un libro de la Biblia se compone de: (1) Contenido o unidades de material. (2) Forma o relaciones entre esas unidades. Está claro que un libro puede contener ambas cosas y no ser una obra de expresión. Como por ejemplo, tenemos la guía telefónica que contiene materiales, nombres de dueños de teléfonos, y relaciones entre estos materiales con un orden alfabético de los nombres y obviamente no constituye una obra de expresión.
La forma es la clave hacia los tesoros escondidos de lo que contiene la Biblia. El cristiano aprenderá los hechos de la Biblia más profundamente por medio de la forma. En otras palabras, el estudiante serio de la Biblia siempre tendrá presente el mensaje total del libro y tratará de relacionar cada una de sus partes al todo.
La forma o la distribución y orden de las partes, incluyen todas las relaciones y enlaces entre personajes y sucesos que hacen de las partes de la Biblia un libro único. El propósito principal de un libro de la Biblia, es manifestar la intención selectiva del escritor bíblico, según le inspiraba Dios.
Las versiones de la Biblia en español tratan de ayudar al estudiante en el reconocimiento de los más obvios aspectos de la forma, esto es para identificar las unidades de pensamiento.
Por ejemplo, la antigua versión de Casiodoro de Reina en 1569, así como la revisada de Cipriano de Valera en 1602, presentan las Escrituras en unidades de capítulos, con la idea de que cada capítulo da a entender un pensamiento principal. En las mismas versiones cada capítulo está dividido en lo que son prácticamente párrafos formando versículos. La revisión Reina-Valera de 1960 ha seguido la misma forma con numerosos subtítulos adicionales en letra negrilla, que aparentemente tienen el propósito de indicar la unión de los párrafos. La literatura poética está también arreglada en forma de versos y está claramente dividida en forma de párrafos por espacios dobles entre las estrofas. La Versión Popular de 1966, edición del Nuevo Testamento, retiene la división de capítulos y versículos, y los subtítulos en letra negrita; también ha añadido, y con gran ayuda, la división de párrafos debajo de los subtítulos.
Tenemos que estar conscientes que los manuscritos bíblicos originales fueron escritos sin divisiones de capítulos y versículos. Tales divisiones fueron introducidas primeramente por las traducciones de la Vulgata Latina o Biblia en latín, al español.
LA BASE ESTRUCTURAL DE LA BIBLIA
A la luz de lo que ya se ha discutido, puede decirse que cada libro de la Biblia es un libro único, que forman parte de una composición de libros, relacionadas entre sí, los cuales son en sí mismos unidades adecuadas de estudio y que juntos forman un Libro único llamado La Biblia. La aplicación de este principio literario a los libros de la Biblia es esencial para el método de estudio recomendado de esta obra.
A la luz de lo que ya se ha discutido, puede decirse que cada libro de la Biblia es un libro único, que forman parte de una composición de libros, relacionadas entre sí, los cuales son en sí mismos unidades adecuadas de estudio y que juntos forman un Libro único llamado La Biblia. La aplicación de este principio literario a los libros de la Biblia es esencial para el método de estudio recomendado de esta obra.
Está claro que no todos los libros de la Biblia tienen una misma estructura. Por ejemplo, los libros proféticos del Antiguo Testamento presentan generalmente su contenido, acerca del pecado, el juicio, la misericordia y la liberación. Pero varían ampliamente en lo que se refiere a métodos de tratamiento etc. esto es en la forma.
También es evidente que algunos libros son más "literarios" que otros. Generalmente se consideran como obras altamente literarias: la epístola a los hebreos, la Primera Epístola de San Pedro y el Evangelio de San Lucas.
También se ha observado que algunos libros bíblicos parecen carecer de un patrón estructural, con versículos y segmentos insertados aisladamente sin ningún orden aparente de sucesión. Ejemplo de esto es el libro de Proverbios en el que dicen algunos, la unidad de pensamiento debe reducirse a cada versículo en solitario.
No hay duda que la literatura bíblica representa una gran variedad de distribución y orden de las partes en sus libros. En relación con esto, es bueno recordar que los tipos literarios de la Biblia son, en términos generales, la poesía (los llamados libros poéticos más la poesía que se encuentra en grandes secciones de los profetas, así como en otras partes del Antiguo y Nuevo Testamento) y la prosa (la sección mayor desde Génesis hasta Ester, porciones extensas de los profetas y la mayor parte del Nuevo Testamento). Por supuesto, la poesía puede clasificarse en varias formas específicas. La prosa puede también clasificarse como narración, profecía, drama, ensayo o carta (epistolar).
Para proveer más orientación sobre la base estructural de la Biblia, presentamos las siguientes divisiones de la literatura bíblica.
1. Divisiones Generales de La Biblia: La Biblia está formada por dos grandes divisiones que llevan el nombre de Testamentos. Testamento es una "declaración solemne de la última voluntad de una persona o el documento en que ésta consta" El Antiguo Testamento comprende los libros desde Génesis hasta Malaquías; el Nuevo Testamento, desde Mateo hasta Apocalipsis. Una división clásica de los libros de la Biblia es la siguiente:
1. Divisiones Generales de La Biblia: La Biblia está formada por dos grandes divisiones que llevan el nombre de Testamentos. Testamento es una "declaración solemne de la última voluntad de una persona o el documento en que ésta consta" El Antiguo Testamento comprende los libros desde Génesis hasta Malaquías; el Nuevo Testamento, desde Mateo hasta Apocalipsis. Una división clásica de los libros de la Biblia es la siguiente:
- Preparación (El Antiguo Testamento)
- Manifestación (Los Evangelios),
- Propagación (Los Hechos),
- Explicación (Las Epístolas)
- Consumación (El Apocalipsis)
- la ley (consta de Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio),
- los Profetas (los anteriores: Josué, Jueces, Samuel y Reyes; y los posteriores divididos en mayores: Isaías, Jeremías y Ezequiel, y menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, y Malaquías)
- los Escritos: Salmos, Proverbios, Job, Cantares, Rut, Lamentaciones, Ester, Eclesiastés; Daniel, Esdras con el de Nehemías y Crónicas.
- Libros históricos (desde Génesis hasta Ester),
- poéticos (desde Job hasta Cantares),
- proféticos (desde Isaías hasta Malaquías).
Otra clasificación muy usada es:
- Pentateuco (desde Génesis hasta Deuteronomio),
- libros históricos (desde Josué hasta Ester),
- libros poéticos (desde Job hasta Cantares),
- libros proféticos (mayores, desde Isaías hasta Daniel y menores, desde Oseas hasta Malaquías).
3. Divisiones del Nuevo Testamento. La clasificación más común es la siguiente:
- Los libros históricos que comprenden: Los evangelios San Mateo, San Marcos, San Lucas, San Juan y los Hechos de los Apóstoles.
- Los libros didácticos o épistolas que incluyen: Doctrinales: Romanos, 1 y 2 de Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 de Tesalonicenses, y Hebreos. Pastorales: 1 y 2 de Timoteo, Tito. Personal: Filemón. Católicas, Universales o Generales: Santiago, 1 y 2 de San Pedro, 1,2 y 3 de San Juan, Judas.
- Libro prófetico: Apocalipsis
Cabe señalar que la Biblia de la Iglesia Católica Romana comprende además de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, los "libros apócrifos". Ellos son: Tobías, Judit, 1ra Macabeos, 2da Macabeos, Libros sapienciales, Eclesiástico, Sabiduría, Baruc, y adiciones a Ester y Daniel.
Para enseñar la necesidad de estudiar la estructura y las relaciones como clave para una mejor comprensión de la Biblia, tomemos como ejemplo el libro de Jueces. El ciclo periódico de hechos que se presenta más abajo, aparece a través de todo el libro y constituye la base para la comprensión de la estructura del libro y de la trágica situación del pueblo de Dios durante este obscuro período de la historia israelita.
El Libro de los Jueces:
El Libro de los Jueces:
- APOSTASIA: Hicieron lo malo ante los ojos de Dios.
- CONQUISTA: "Y la ira de Dios se encendió contra Israel y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim 8 años". Jueces 3:8
- ARREPENTIMIENTO: "Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová".
- LIBERACIÓN: "Y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró". Jueces 3:9
LAS LEYES DE COMPOSICIÓN DE LA BIBLIA
Una composición es el resultado de juntar varios pensamientos en un estudio determinado. Hay muchas leyes de composición. Algunas de ellas son de uso más frecuentes que otras, aunque no necesariamente más importantes. La siguiente lista incluye la mayor parte de las que se observan en los escritos bíblicos.
1. Ley de Relación: A fin de poder entender completamente la importancia de las relaciones básicas en un pasaje bíblico, notemos los tres principios siguientes:
- El principio de lo principal o central. El estudiante trata de aislar y descubrir el tema dominante sobre todos los demás en determinado libro o pasaje. Por ejemplo, en el Evangelio de Juan, el tema básico parece ser: "Jesucristo el Hijo de Dios". Hay siete acontecimientos o señales en este evangelio que prueban esta afirmación.
El Evangelio de Juan:
Otro ejemplo de este principio de lo principal o central lo tenemos en el tema básico de la Epístola o carta a los Romanos: La justicia de Dios. El tema de todas las secciones mayores de la carta se desarrolla a partir de la idea central de la justicia de Dios.
Epístola a los Romanos:
- Para seguir entendiendo la ley de la relación tenemos en segundo lugar el principio de la repetición. Aquí el estudiante busca la repetición de ciertas palabras, cláusulas, frases, ideas, etc. Note en Hebreos 11 la significativa repetición de "por fe". En el evangelio de San Juan es, "la fe y la incredulidad”. En el libro de Amós 1:3, 1:6, 1:9, 1:11, 1:13; 2:1, 2:4, 2:6, aparecen las mismas palabras en orden sucesivo acerca de Damasco Gaza, Tiro, Edóm, Amón, Moab, Judá y finalmente Israel.
El resto de la profecía es dirigida a los pueblos del reino del Norte (Israel). Es de notarse al trazar las relaciones que el orden y la situación geográfica de cada una de las naciones parecen ser significativas como se ve a continuación.
El profeta estaba proclamando la ruina de las naciones cercanas a Israel, quizá para satisfacción de sus oyentes israelitas; hasta que finalmente se volvió hacia el verdadero destinatario de su mensaje. Este “cerco geográfico” más las repetidas acusaciones presentan dramáticamente la culpable y difícil situación de Israel.
- En enlace con la ley de relaciones está tambien el principio de contraste. Aquí se ve la asociación de factores opuestos. Tales contrastes en la Biblia pueden ser asunto de grado y van desde un marcado contraste hasta un asunto de mera opinion. Note el contraste de la vida del apóstol Pedro antes y después de la cruz a la luz de las palabras de Cristo en San Mateo 16:18.
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Otro contraste gráfico lo vemos entre el fin de Judas y Pedro mismo. En el libro de Números se deja ver un marcado contraste entre la perversidad de un hombre y la perseverancia de Dios. Un contraste muy conocido se encuentra en la descripción de los dos caminos en el Salmo 1: 1-3 y 3-6. En Hechos 9: 1-9 se nota un violento contraste en los cuadros del Saulo perseguidor en su criminal marcha de autoridad y el Saulo herido en su mansa sumisión en humildad.
Otros ejemplos de contrastes los tenemos, en el libro de Proverbios y los argumentos lógicos de Pablo en Romanos.
2. Ley de la Selección: Esta es una importante ley que se utiliza en el periodismo moderno: “no lo que se incluye, sino lo que se excluye”. “Omitir es el arte de la literatura.” El estudiante bíblico, por lo tanto, observa sabiamente qué acontecimientos, principios, personas o lugares, etc. se incluyen o no se incluyen en determinado libro o pasaje de la Biblia.
Por ejemplo, ¿por qué empleó Juan en su evangelio sólo siete señales? ¿Por qué no nos habló de todas ellas? ¿Hay algo de particular significado en las siete señales que él usó? En el estudio de los evangelios en particular pueden ser de ayuda estas preguntas para aplicar la ley de la selección: ¿Qué hay aquí? ¿Dónde se encuentra esto en este libro? ¿Por qué está en este evangelio? ¿Cuál sería la diferencia si se omitiera o apareciera en algún otro lugar?
3. Ley de la Poporción: ¿Cuánto espacio se dedica a este acontecimiento o grupo de sucesos? Por ejemplo, en el libro de Génesis sólo dos capítulos tratan del gran acontecimiento de la creación y sólo nueve tratan de lo sucedido a través de miles de años. Enseguida se dedican 38 capítulos a sólo cuatro familias. Un espacio proporcionalmente pequeño se dedica a una familia, la de Isaac. Sin embargo, un largo capítulo de 67 versículos trata solamente de su noviazgo y matrimonio. ¿Por qué? En la vida de Cristo, una enorme cantidad de material se dedica sólo a la última semana de su vida. Vea a continuación el orden de las partes del evangelio de Marcos.
| Primeros 30 años | 31.5 años del ministerio publico | La última semana de su vida | Apariciones posteriores a la resurrección |
| Nada | Capítulos 1 – 10 | Capítulos 11 – 16 | Capitulo 17 |
4. Ley del Progreso y el Climax. El progreso es un patrón favorito del autor al extender su tema a través de un pasaje generalmente mediante añadir o ampliar los versículos. Muchas veces la progresión puede dirigirse hacia un punto cilminante o final, aunque no tiene que ser necesariamente así.
Por ejemplo, en Hechos 5:17-42, hay una notable progresión en la actitud de los enemigos de los apóstoles. El orden de sucesión de los cinco párrafos puede indicarse con las siguientes palabras: celosos, perplejos, perturbados, sanguinarios y sometidos.
El climax es una extensión de la ley del progreso. La progresión usada en este caso es un arreglo que va en ascenso y que escala a la cima de la mayor intensidad, ya sea por calidad o cantidad. El capítulo clásico sobre dar, 2 Corintios 9, se refiere de forma culminante en el último versículo al “don inefable”, Jesucristo.
5. Ley del Hecho Decisivo: Esta ley emplea la acción engañosa de la pieza. Los elementos de cada lado de la pieza bíblica difieren entre sí a causa de ésta. El momento decisivo o crucial en el libro de Marcos es 8:27-30, donde Marcos anota la pregunta de Jesús: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?” La respuesta, “Tú eres el Cristo”, se convierte en la frase directriz. Los capítulos que preceden a esta sección registran las palabras y las obras que fueron dichas y realizadas a fin de hacer que los hombres identificaran a Jesús.
Ahora, en la verdadera identificación dada por Pedro, el ministerio de Jesús sufre un cambio decisivo en el cual Cristo declara su destino final y confirma aquella verdadera identificación de “Ungido de Dios” al dirigir voluntaria-mente sus pasos hacia el camino de la muerte y la resurrección. Cuanto más familiarizado esté el estudiante con las leyes de composición anteriormente mencionadas, en mejores condiciones estará de enriquecer su estudio bíblico.
Es obvio que el estudiante de la Biblia no puede llegar a conocer completamente todo el proceso de pensamiento de los autores bíblicos cuando fueron llevados a escribir el mensaje de Dios. Sin embargo cualquier disciplina en el estudio, incluyendo las formas de como está compuesta debe ser bien recibidas por el estudiante en su esfuerzo por conocer lo que Dios realmente escribió.
RESUMEN
Para el estudio con fruto de la Biblia, es importantísimo que la Biblia como literatura sea comprendida al pie de la letra y se apliquen los principios que se relacionan con ella.
- Primero, hay una marcada unión del contenido en toda la Biblia y también en el caso de cada uno de sus 66 libros. El estudiante de la Biblia debe, por lo tanto familiarizarse con la distribución y orden básico del contenido unido entre sí de cada libro.
- Segundo, el conocimiento del contenido y la forma de los libros de la Biblia le ayudará considerablemente al creyente a determinar la distribución y orden básico de los libros.
- Tercero, para determinar la base de distribción y orden de la Biblia, nos conviene tomar en consideración las clasificaciones históricas de los diversos libros de la Biblia, así como los tipos de literatura que se encuentran en las Escrituras en general, como poesía y prosa. También es importante tener presentes las relaciones entre las distintas agrupaciones de material escrito que hay en los libros de la Biblia.
- Cuarto, las distintas leyes de composición son indispensables para determinar por el Espíritu de Dios, cuál es el mensaje de Dios para nosotros en determinado pasaje.
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